El porqué de este espacio
Hola, soy Carlos Andrade. Bienvenido a esta sección donde te cuento mi trayectoria profesional. Durante más de una década he acumulado experiencias, reflexiones y una forma muy particular de entender la historia, la política, la economía, la academia y el mundo laboral, pero no había encontrado la forma de sistematizarlo. Siendo honesto, este blog nace de una necesidad personal: es un exorcismo de mis propias ideas. Quería dejar de repetir el mismo sonsonete con el que ya tengo cansada a mi pareja y a mi familia, y empezar a plasmar mis monólogos en un lugar definitivo.
Decidí que, mientras yo viva y exista internet, quiero que quede un registro de mi pensamiento y mi forma de ver el mundo. Este sitio no es solo un archivo de artículos; es mi base fundacional de creación personal. Escribo aquí para ordenar mi mente, con la visión de que estas bases sirvan el día de mañana para llevar mis ideas a otros formatos.
La experiencia de Carlos Andrade
Soy Carlos Andrade. Nací en Cali (Colombia) en 1997, estudié Historia en la universidad y en el año 2025 tomé la decisión de emigrar a España. Mi camino profesional se ha construido literalmente desde abajo: he sido camarero, operario de mudanzas y agente de atención telefónica. Conozco de primera mano el valor del esfuerzo. Esa misma ética de trabajo me llevó a adentrarme en el soporte interno de Shopify, donde me enamoré de la parte técnica del e-commerce. Ya instalado en España, decidí complementar esa experiencia estudiando marketing, diseño y programación para aplicar todo mi conocimiento técnico al crecimiento de negocios online.
Entiendo la vida y el trabajo a través de la disciplina que me ha dado el deporte, una constante en mi rutina desde los cinco años. Tras 20 años dedicados a la natación y al triatlón, actualmente mi cuerpo y mi mente encuentran su equilibrio corriendo por la montaña y entrenando intensamente con kettlebells.
En el plano más personal, soy el menor de tres hermanos, afortunado de tener a mis dos padres conmigo, y mi vida está fuertemente anclada a mis valores como católico de misa semanal. Soy un consumidor compulsivo de información: escucho podcasts a diario, leo noticias y uso Twitter como un radar para analizar la geopolítica y los movimientos globales.
Toda esta curiosidad por el mundo se materializa en dos grandes viajes que tengo en el tintero. El primero es Filipinas, para reencontrarme con grandes compañeros de trabajo que conocí en mi etapa de atención al cliente. El segundo, si las circunstancias globales lo permiten, es viajar a Siberia para adentrarme en un gimnasio tradicional y aprender de los maestros que llevan décadas enseñando la disciplina pura de las kettlebells.